Tu nube está configurada,
¿pero está segura?
Revisamos cada capa de tu infraestructura cloud: identidades, redes, datos y cumplimiento. Encontramos las brechas antes de que lo hagan los atacantes.
Revisamos cada capa de tu infraestructura cloud: identidades, redes, datos y cumplimiento. Encontramos las brechas antes de que lo hagan los atacantes.
Plataformas y frameworks
Revisamos cada capa del entorno cloud con herramientas automatizadas y revisión manual experta.
Revisamos usuarios, roles, privilegios mínimos, MFA y conditional access. Identificamos cuentas sin uso, permisos excesivos y configuraciones de acceso inseguras.
Auditamos NSGs, reglas de firewall, peering entre redes y exposición pública de puertos. Identificamos recursos accesibles desde internet sin restricción.
Revisamos cifrado en reposo y en tránsito, permisos en storage, acceso anónimo habilitado y seguridad de los procesos de backup y retención.
Verificamos la configuración de VMs, containers, funciones serverless y bases de datos. Detectamos debug modes activos, puertos innecesarios y versiones vulnerables.
Analizamos Azure Policy, Secure Score de Microsoft Defender for Cloud y las recomendaciones activas. Mapeamos brechas contra CIS Controls y NIST CSF.
Verificamos Log Analytics, alertas de SIEM, cobertura de logs de auditoría y detección de comportamiento anómalo. Identificamos puntos ciegos en la visibilidad.
Un proceso de 5 pasos diseñado para ser seguro, no invasivo y accionable desde el primer día.
Configuramos un rol de auditoría (Reader en Azure, SecurityAudit en AWS) sin capacidad de modificar recursos. Tú controls el acceso en todo momento y lo revocas al finalizar.
Ejecutamos herramientas especializadas como Microsoft Defender for Cloud, ScoutSuite, Prowler y Azure Secure Score para obtener una vista completa de la superficie de ataque.
Analizamos configuraciones críticas que los escáneres automatizados no detectan: lógica de permisos, confianza excesiva entre servicios, secretos expuestos y rutas de escalación de privilegios.
Clasificamos cada hallazgo por severidad (Crítico / Alto / Medio / Bajo) y esfuerzo de remediación. Entregamos un roadmap claro de qué corregir primero y por qué.
Presentamos los resultados a dirección con lenguaje de negocio y entregamos al equipo técnico una guía de remediación paso a paso para cada hallazgo identificado.
Estos son los hallazgos que aparecen con mayor frecuencia en entornos cloud que nunca han sido auditados.
Lo que más nos preguntan antes de comenzar.
Depende del tamaño y complejidad del entorno. Para ambientes medianos (Azure o AWS con 50–200 recursos), el proceso completo toma entre 5 y 10 días hábiles. Esto incluye el acceso de solo lectura, el escaneo automatizado, la revisión manual, la priorización de hallazgos y la entrega del informe ejecutivo y técnico.
No. Trabajamos con un rol de solo lectura (Reader en Azure o SecurityAudit en AWS) que otorga visibilidad sin capacidad de modificar recursos. Te acompañamos en la configuración de ese acceso el primer día para que sea simple y controlado.
No. La auditoría es completamente pasiva: usamos acceso de solo lectura y herramientas que consultan configuraciones sin ejecutar código en producción ni generar tráfico de red anómalo. Tu operación no se ve interrumpida en ningún momento.
El servicio base incluye el informe ejecutivo con todos los hallazgos y una guía de remediación paso a paso para cada uno. Si necesitas apoyo en la implementación de los cambios, ofrecemos un servicio complementario de remediación asistida con seguimiento hasta el cierre de cada hallazgo.
Sí. Revisamos la integración de repositorios de código, permisos de GitHub Actions o Azure DevOps, secretos expuestos en pipelines, variables de entorno sin cifrar y configuraciones de despliegue inseguras. Es una de las áreas donde encontramos más hallazgos frecuentemente.
La mayoría de las empresas descubren sus brechas cloud demasiado tarde. Una auditoría puede cambiar eso esta semana.
La auditoría cloud es una pieza del rompecabezas. Estos servicios la acompañan.